- FACULTAD DE TEOLOGÍA CONTEXTUAL
La Facultad de Teología Contextual se proyecta como un espacio académico que promueve la investigación, la docencia y la extensión en diálogo con las comunidades de fe y la sociedad. Su misión es contribuir a la formación integral de estudiantes mediante enfoques críticos, interculturales y comunitarios. La visión de la Facultad se centra en consolidar una identidad pedagógica que articule tradición y contemporaneidad, fortaleciendo la reflexión teológica como herramienta de transformación social. De este modo, la Facultad se convierte en el ámbito institucional donde la memoria, la confesión, la visión y el testimonio se hacen procesos formativos reales, vinculando normatividad y espiritualidad con compromiso comunitario.
Licenciatura en Teología Contextual
La Licenciatura en Teología Contextual se concibe como un programa académico que busca formar personas críticas, comprometidas y capaces de integrar la fe con la realidad histórica y social de América Latina. Este reglamento establece las bases normativas y organizativas que orientan el desarrollo de la carrera, asegurando coherencia institucional y claridad pedagógica.
La normativa se entiende como expresión de una memoria viva y de una visión esperanzada: un marco que articula tradición y creatividad, rigor académico y sensibilidad pastoral. La estructura curricular se inspira en las Escrituras y en la tradición teológica, reconociendo que la formación se realiza en comunidad y se proyecta hacia la transformación social.
La Licenciatura en Teología Contextual es la forma en que la Facultad encarna su misión, ofreciendo un itinerario académico que integra investigación, docencia y extensión en diálogo con comunidades de fe y sociedad.
Áreas de Formación
La carrera se organiza en cuatro áreas principales:
Memoria: El área de la memoria se inspira en el Salmo 136 y en Hebreos 1.1-4, textos que nos recuerdan que la fidelidad de Dios se manifiesta en la creación, la liberación y el acompañamiento constante de su pueblo. Recordar es un acto teológico y pedagógico: reconocer los portentos de Dios y la fidelidad de quienes nos precedieron en la fe. Esta área se dedica al estudio crítico de la historia de los cristianismos y de la teología, como ejercicio de memoria viva que fortalece la identidad comunitaria y nos permite comprender el presente a la luz del pasado.
Confesión: Fundamentada en la confesión de fe de Deuteronomio 6.4-9 y en la alabanza al Cordero de Apocalipsis 5.6-14, esta área nos recuerda que la fe se formula, se transmite y se celebra en comunidad. La confesión no es sólo repetición doctrinal, sino un acto de amor a Dios y al prójimo, que se expresa en palabras, símbolos y prácticas. Aquí se estudian la Biblia y la teología desde una perspectiva intercultural, reconociendo que hablar de Dios implica situarse en contextos históricos y culturales diversos, y que la confesión se convierte en puente de diálogo y transmisión de la fe.
Visión: Inspirada en la esperanza escatológica de Apocalipsis 21.1-4, esta área nos orienta hacia la construcción de comunidades que anticipan el cielo nuevo y la tierra nueva. La visión es un horizonte que guía la acción presente: enjugar las lágrimas, anunciar justicia y vivir la esperanza. En este espacio se reflexiona sobre la ética cristiana y la gestión pastoral, comprendiendo la vida comunitaria como un testimonio de la presencia de Dios en medio de la historia y como compromiso con la transformación social.
Testimonio: Fundamentada en 1 Juan 2.1-6 y en Romanos 6.4, esta área nos impulsa a vivir la fe como acción transformadora. El testimonio es la concreción de la memoria, la confesión y la visión: caminar como Cristo caminó y vivir en la novedad de su resurrección. Aquí se desarrollan proyectos eclesiales y sociales, integrando investigación y acción, para que la teología se encarne en prácticas de justicia, solidaridad y esperanza. El testimonio es, por tanto, la dimensión práctica de la teología contextual, donde la reflexión se convierte en vida compartida.
Perfil de Egreso
El egresado de la Licenciatura en Teología Contextual será una persona capaz de integrar memoria, confesión, visión y testimonio en su reflexión y acción, reconociendo que la formación teológica se nutre de la Escritura, la tradición y la vida comunitaria. A continuación, se describen las competencias del egresado en virtud de cada área de formación.
En el área de Memoria: podrá analizar críticamente la historia de los cristianismos y de la teología, reconociendo los actos de misericordia de Dios y la fidelidad de quienes nos precedieron en la fe.
En el área de Confesión: será capaz de formular y transmitir la fe en diálogo intercultural, comprendiendo la Palabra de Dios como fundamento para hablar de Dios en contextos diversos.
En el área de Visión: orientará comunidades de fe hacia la esperanza escatológica y la justicia, gestionando la vida comunitaria con sensibilidad pastoral y ética.
En el área de Testimonio: desarrollará proyectos eclesiales y sociales que encarnen la vida nueva en Cristo, integrando investigación y acción en favor de la transformación social.


